domingo, 19 de noviembre de 2017

Cómo nació Fondo Monetario Internacional

El Fondo Monetario Internacional nació de la gran depresión y de la segunda guerra mundial, se promovió la conformación de una cooperación monetaria, el objetivo era en ese momento la estabilidad financiera y el crecimiento económico de todos los países.


FMI nace de dos convicciones compartidas por los dos principales negociadores Keynes, del lado británico, y Write del lado americano. La primera era la necesidad de organizar la moneda para liberalizar el comercio. La segunda es que sin reglas monetarias internacionales los conflictos se exacerban y no hay funcionamiento posible del mercado. Convicciones comunes sobre diferentes concepciones de la regulación monetaria guiados por los contradictorios intereses de una potencia imperial declinante (UK) y otra emergente (USA). Pero que ponen de relieve la convicción compartida sobre la necesidad de intervención de los Estados en la gigantesca tarea de reconstrucción del sistema capitalista. Es esa una constatación indispensable cuando se presenta al F.M.I. como indisolublemente vinculada a las políticas neoliberales como si estuviera fatalmente destinado a correr la suerte de estas últimas.


CRONOLOGÍA

1919
Terminada la primera guerra mundial, a la firma del tratado de paz de Versalles impone reparaciones a Alemania.

1920
En esta década los países adoptan políticas de "empobrecer al vecino", como depreciaciones competitivas de sus respectivas monedas. En Estados Unidos, la ley Smoot-Hawley aumenta la protección arancelaria frente a las importaciones agrícolas.

1922-1923
Segura de que ganaría la guerra, Alemania había asumido una deuda enorme. Al no poder pagar las reparaciones, comienza a imprimir montos descomunales de dinero, como consecuencia estalla la hiperinflación.

1930
En esta década es la gran depresión y la ruina económica. Los países luchan por equilibrar sus presupuestos. El comercio internacional se paraliza.

1931
Como consecuencia de la depresión Japón invade Manchuria que es rica en recursos naturales, forestales y agrícolas su objetivo era de solucionar sus problemas internos.

1936 
Entra en vigencia el acuerdo tripartito por el que Estados Unidos, Francia y el Reino Unido buscan evitar las depreciaciones competitivas de sus monedas.

1939
Comienza la segunda guerra mundial.

1944
En Estados Unidos, en la conferencia de Bretton Woods, en New Hampshire, se prepararon los acuerdos y cuarenta paises suscriben los Convenios Constitutivos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.
En los Acuerdos de Bretton Woods, las dos principales potencias aliadas  USA y Gran Bretaña, configuraron los rasgos principales que definirían la arquitectura económica esencial del orden internacional que emergía de la derrota de las potencias nazi-fascistas aliadas (Japón, Alemania e Italia). Un orden que bajo la inequívoca hegemonía USA pretendía alejar definitivamente los factores de crisis que amenazaban su continuidad durante las tres primeras décadas del siglo y, sobre todo, dibujaba escenarios de revuelta antisistémica por parte de sectores destacados de las clases subalternas.

1945
El FMI da inicio a sus actividades y otorga el primer préstamo a Francia, por US$25 millones. Se funda el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, una organización internacional dedicada al comercio mundial.

1952
El FMI aprueba propuestas sobre los acuerdos de derecho de giro para ayudar a los países a solucionar problemas de la balanza de pagos a corto plazo.

1963
El FMI crea el servicio de financiamiento compensatorio para brindar asistencia a los países perjudicados por la fluctuación de los precios mundiales de los productos.

1967
El FMI aprueba un plan para crear los DEG (derechos especiales de giro), un nuevo activo de reserva internacional y sustentar así los tipos de cambio fijos. El plan entra en vigor en 1969, con la primera enmienda del Convenio Constitutivo.

1971
Estados Unidos anuncia que dejará de comprar y vender oro para liquidar las transacciones internacionales. El sistema de paridades y la convertibilidad del dólar, elementos fundamentales del sistema de Bretton Woods, dejan de existir. Las monedas de los países industriales se reacomodan y el oro se encarece. El FMI establece un régimen transitorio de tipos centrales y márgenes más amplios.


Un proceso de adaptación forzado que tiene su origen en la decisión del entonces presidente Nixon de suspender la convertibilidad del dólar el 15 de agosto de 1971 para frenar la salida de capitales motivado por la bajada de los tipos de interés decidido por la Reserva Federal para sacar al país de la recesión motivada, entre otras causas,  por la guerra de Vietnam. 
Con esa decisión Estados Unidos liquidó en buena medida el Sistema de Bretton Woods convirtiendo el sistema monetario en un sistema de patrón dólar.
El segundo y trascendental paso de la Administración Nixon fue liberar las relaciones financieras internacionales de la influencia de los Estados para quedar en manos de agentes financieros privados explotando para ello el control estadounidense sobre la oferta internacional de petróleo.  En efecto -y contra lo que una opinión aún hoy extendida supone- las alzas de los precios del petróleo en el otoño de 1973 fueron el resultado del ascendiente USA sobre los Estados petroleros decidido a lanzar un golpe muy duro a las economías europea y japonesa que por entonces comenzaban a disputarle la hegemonía económica mundial.

1973
Se generaliza la flotación entre las principales monedas. Primera crisis mundial del petróleo.


El reciclaje de los enormes beneficios en dólares (petrodólares) derivado de esta subida de precios dio un papel preponderante a los sistemas bancarios atlánticos preferentemente americanos y británicos en detrimento del FMI como querían el resto de los gobiernos occidentales. Con ello la estabilidad cambiaría en el sistema de Bretton Woods, vinculada a la estabilidad de la balanza comercial y a la confianza del FMI y el resto de los gobiernos y pasó ahora a depender de la credibilidad del Estado en los mercados financieros privados internacionales.

1974
El Comité de los Veinte (C-20) para la Reforma del Sistema Monetario Internacional acuerda un programa para propiciar la evolución del sistema monetario. Se adoptan pautas para regular la flotación de los tipos de cambio. Por recomendación del C-20 se crea el servicio ampliado del FMI, destinado a respalmdar los programas de políticas a mediano plazo.

1976-1978
Acuerdos de derecho de giro con el Reino Unido, Italia y España; los últimos en suscribirse con un país industrial.

1978
La segunda enmienda del Convenio Constitutivo dispone que los países miembros tienen derecho a elegir u propio régimen cambiario. El FMI queda encargado de ejercer una "firme supervisión" de las políticas de los países miembros.

1979
Segunda crisis del petróleo.

1982
Las dificultades de México en atender el servicio de la deuda externa desencadenan  una crisis de deuda.

1985
El FMI y el Banco Mundial respaldan una iniciativa sobre endeudamiento que contempla ajustes por parte de los deudores, préstamos más generosos y eficaces por parte de los bancos multilaterales de desarrollo y un aumento del crédito comercial.

1986
El FMI crea el servicio de ajuste estructural para brindar asistencia concesionaria a países pobres con problemas de balanza de pagos, teniendo en cuenta que desde fines de la década anterior los préstamos se concentran más en los países en desarrollo que en los industriales. Tras el Acuerdo del Plaza suscrito en 1985 por el G-7, el FMI llama a una mayor coordinación de las políticas para mejorar el funcionamiento del sistema de tipos de cambio flotantes.

1987
El FMI crea el servico reforzado de ajuste estructural (SRAE)

1989
El FMI afianza su estrategia frente al endeudamiento de los países den desarrollo, reservando un lugar central a la reducción de la deuda.
Cae el muro de Berlín.

1990
En esta década se inicia la nueva era de globalización: las economías y las sociedades del mundo entero se van integrando más a través de las corrientes comerciales y financieras y de los desplazamientos transfonterizos de personas y tecnología.

1991
Se disuelven la Unión Soviética y Yugoslavia.

1992
Aprueban el ingreso al FMI a las primeras ex-economías de planificación central.

1995
La Organización Mundial del Comercio reemplaza al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio.

1996
Recibe aval la iniciativa conjunta del FMI y del Banco Mundial para los países pobres muy endeudados.
En octubre de 1996, el Banco Mundial y el FMI llegaron a un acuerdo sobre un plan de reducción de la deuda para los Países Pobres Altamente Endeudados, que debería permitir al país deudor devolver sus préstamos sin comprometer su crecimiento económico y sin aumentar los atrasos hipotecando de nuevo su futuro. La iniciativa tenía por objeto reducir la deuda multilateral, bilateral y comercial a lo largo de un periodo de seis años hasta un nivel sostenible que el país pueda afrontar. Como condición para aliviar la deuda, el país debe aplicar las políticas de ajuste estructural aprobadas por el Banco Mundial y el FMI. Conforme a esta iniciativa, una vez que el país elegido ha aplicado una reforma económica durante tres años, los acreedores del Club de París (principales Estados acreedores que estudian los problemas de pagos de los países deudores de manera conjunta y no bilateral) reducen en un 67% la parte de la deuda que reúne las condiciones exigidas. Es el llamado punto de decisión. Se supone que todos los demás acreedores, aquellos bilaterales que no son miembros del Club de París y los bancos comerciales, concederán rebajas similares. Si estas medidas no se traducen en una deuda sostenible, el país pasa a la segunda fase de tres años durante la cual puede obtener el apoyo de las instituciones financieras internacionales para llevar a cabo una reforma económica y reducir la pobreza. Al término de los seis años y siempre que el país pueda presentar un historial aceptable aplicando las reformas económicas exigidas, será objeto de una reducción de hasta el 80% de la parte de la deuda que cumpla los requisitos establecidos por el Club de París. Nos encontramos ante el punto de conclusión. Este segundo periodo puede abreviarse para aquellos países que demuestren una actuación rigurosa en sus programas de ajuste


1997
Estalla en Tailandia una crisis financiera que se propaga a otras economías asiáticas.

1998
La crisis financiera golpea a Rusia.

1999
Brasil sucumbe a la crisis financiera. El FMI y el Banco Mundial adoptan un nuevo enfoque para respaldar a los países de bajo ingreso que hace hincapié en las estrategias nacionales de lucha contra la pobreza. El servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza reemplaza al SRAE

2000
Argentina y Turquía experimentan crisis financieras.

2001
En respuesta a los atentados terroristas del 11 de setiembre, el FMI intensifica la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

2003
Recibe aval un proyecto conjunto del FMI y del Banco Mundial para supervisar las políticas y las medidas que exige el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (entre ellos, el alivio de la pobreza, la enseñanza primaria universal y la reducción de la mortalidad infantil) para 2015.

2004
Hasta este año el FMI los diferentes factores a tener en cuenta sumado a la corrupción que existe en cada uno de los países deudores: 

El modo en el que el sistema funcionaba y ha seguido funcionando dependía de dos mecanismo centrales: 
el dólar y los mercados financieros, cada vez mas centrados en Estados Unidos. 
Un dólar cuyo precio podían decidir libremente. Y unos mercados financieros cada vez mas determinados por las políticas del Departamento del Tesoro USA y por la Reserva Federal.

Este es el sistema monetario efectivamente vigente en nuestros días, lo que Peter Gowan ha llamado acertadamente el Régimen Dólar Wall Street cuyos polos no han dejado de reforzarse mutuamente y cuyos efectos no han dejado de sentirse y padecerse en diversos puntos del planeta bajo la forma de innumerables crisis y ajustes (México, Sudeste Asiático, Rusia, etc.) orientadas todas ellas a una gigantesca operación de reestructuración del mercado y la economía mundial que asiente una división del trabajo profundamente asimétrica e injusta en la que se asigna a los países del sur la función de suministrar materias primas, mano de obra y recursos naturales baratos a cambio de un aumento de su consumo de masas que garantiza la realización de beneficios y aleja el peligro de la crisis de sobre producción y recesión  en las Economías del centro.

En esta política dirigida por el Departamento del Tesoro USA, le ha correspondido al FMI una función de atenazar a los países del sur para obligarles a cumplir las tareas asignadas por Washington.  


El primado a la economía de exportación sobre la base de los bajos costes salariales y la desaparición de cualquier pretensión de desarrollo endógeno y autocentrado, la privatización de la mayor parte de los patrimonios públicos y la práctica desaparición de los servicios públicos, la liquidación de los derechos sociales y el fortalecimiento de los mecanismos represivos con frecuencia heredados de dictaduras militares. 

Todos estos aspecto configuran una situación de dominación de los Estados Unidos acentuada en los últimos tiempos por el deseo de la coalición militar petrolera gobernante de limitar la expansión económica de China e India y evitar su acceso a las reservas petrolíferas estratégicas de Asia Central y el Golfo Pérsico mediante la construcción de una gigantesca cadena de bases militares que desde el Caribe y la región andina pasando por África y Oriente Medio alcance Asia Central y Asia Suroriental.

Tampoco la mayor parte de la población de los países del norte se han visto favorecidos por el sistema monetario efectivamente vigente.  La hegemonía antes señalada de los mercados financieros internacionales ha convertido a los Estados en sus rehenes empujándoles a una enloquecida competencia por la credibilidad, sobre la base de políticas de estabilidad y ajuste presupuestario, de reducción de derechos sociales y de privatización de muchos servicios públicos.

Existen por lo demás algunos factores que van a afectar, lo están haciendo ya, a la evolución del sistema monetario internacional. Uno es la formación de espacios regionales y muy en especial la instauración de la Unión Monetaria Europea.  Los mercados financieros del euro forman un poderoso polo de atracción financiera asociado a un amplio mercado de bienes y servicios que puede estimular a algunos países prestatarios o que vinculen sus monedas al euro mediante compromisos de exigencia variable.

Otro factor tiene que ver con las consecuencias financieras de la transición demográfica. En breve el ahorro de los países ricos en busca de rendimientos elevados y de una diversificación de los negocios, va a encontrar una demanda de inversiones sostenida en los países de joven población activa.


 Eso introduciría por lo demás un factor de reequilibrio global en el que el crecimiento de los países de la OCDE debería frenarse a favor de los grandes países como China, India y Brasil en los que la desaceleración de la natalidad parece ya consolidada de acuerdo con las actuaciones  de la propia OCDE que asigne a los países fuera de sus ámbitos una participación en el PIB mundial del 67% para el 2020 frente a un 44% en el 2000.

El FMI deberá adaptarse a las nuevas condiciones que van a producirse en la escena internacional. Desde los setenta del pasado siglo su función principal ha sido velar para que los países deudores paguen los intereses a los bancos comerciales prestamistas,  mediante préstamos a bajo interés y condicionar estos préstamos a la adecuación de las instituciones y las políticas de estos países al dogma neoliberal (economía orientada a la  exportación, liquidación, dónde la había, del Estado del Bienestar y los servicios públicos, reducción de los derechos sociales y laborales) mediante los planes de ajuste estructural.

No parece viable a corto plazo escenario global alguno en el que no se aseguran funciones como el fomento de la estabilidad cambiaria y de la cooperación monetaria, en la existencia de algún sistema multilateral de pagos o la función misma de prestamista en condiciones favorables de aquellos países con bajo nivel de renta o con dificultades en su balanza de pagos. Funciones todas ellas que justificaron la creación del Fondo y a los que está obligado a volver adaptándose a las nuevas realidades arriba descritas.

Pero no debemos engañarnos al respecto. El ejercicio de las nuevas funciones garantes de un sistema multilateral de pagos y prestamos de países pobres en las condiciones actuales de la economía capitalista siempre tendrá un carácter precario derivado de la naturaleza asimétrica de las relaciones económicas y comerciales entre los países pobres y las principales potencias capitalista, USA, Japón, UE, avalistas del expolio que las empresas transnacionales y los bancos ejercen sobre el  trabajo y el patrimonio colectivo de los primeros.

La deuda es una tenaza que asfixia a los pobres del mundo en un espiral de pobreza, dependencia y colonialismo y,  al tiempo, la razón principal por las que las potencias capitalistas y el FMI mantienen su política de ayuda a los países pobres, sosteniendo así su capacidad para pagar intereses y evitando el estrangulamiento del sistema financiero internacional. 


Su condonación no es un acto de solidaridad como pretende la izquierda del capital, sino un acto de justicia, de restitución histórica por el saqueo que durante más de cinco siglos han perpetuado el capital y los estados, primero de Europa y luego de USA y Japón de las riquezas, los recursos naturales y el trabajo de los pueblos de América, Asia y África.

2013
Esto es un ejemplo de lo que sucede en España y referendum  (2017) de Cataluña, y lo que es posible que suceda en otros paises:


El último informe del Fondo Monetario Internacional es tajante y concluyente: 
España es el país desarrollado de la OCDE donde las cosas van peor del mundo, solo Grecia y Portugal, ofrecen datos tan desastrosos.
Las raíces de la actual crisis económica española la encontramos en lo se podría denominar mala asignación de activos o inversión, una asignación errónea de la inversión que fue de proporciones colosales y duró muchos años.

La fiebre del ladrillo español, una época “dorada” en donde todos los agentes, empresas, inversores, gobierno y banca, dirigieron el grueso de su capacidad inversora hacia un solo objetivo colocar un ladrillo sobre otro ladrillo.
Las consecuencias han sido un fuerte incremento del endeudamiento de todo los agentes. El grueso del flujo de la inversión destinada al ladrillo, una actividad intensiva en mano de obra, pero que a diferencia de una fabrica, una vez se han puesto los ladrillos no es una actividad productiva. Fuerte incremento del gasto público acompañado en aquel momento por un aumento artificial de los ingresos.
El FMI destaca que España se enfrenta a problemas de enorme trascendencia;
  1.  Un nivel de deuda impagable, que supera el 366% del PIB, entre publica y privada, y en donde el agente más endeudado no es el gobierno o los bancos sino las empresas y hogares. En este sentido somos uno de los países del mundo con mayor nivel de endeudamamiento en relación al PIB. 
  2. Tejido empresarial destruido. Tras años y años destinando el grueso de la inversión al ladrillo, y con un elevado nivel de endeudamiento cargado a las espaldas de las empresas, España, salvando honrosas excepciones, no cuenta con un tejido empresarial amplio y competitivo. 
  3.  Déficit público descontrolado. A nivel Estatal el grueso del gasto público corresponde a 3 partidas, gasto en salarios, gasto en pensiones y gasto intereses, estas tres partidas se han ido incrementando año tras año desde que se inicio la crisis, en cambio de ha recortado el gasto productivo del Estado (inversión, educación etc). Se ha optado por destinar recursos al rescate de los bancos y se ha confiscado riqueza (subida de impuestos) a los agentes económicos que están más endeudados (empresas y familias) reduciendo consumo e inversión.

De las últimas previsiones del FMI surgen preguntas profundas sobre la Economía española, bastantes y muy profundas:
  1. ¿Cómo va a lograr España crecer 2,3 puntos entre el 2013 y el 2014 si en el 2013 va a caer el -1,6%?.
  2.  Para crear empleo neto, ya saben, España precisa crecer, como mínimo, al 2,0%, si según el FMI el paro en España va a descender a partir del 2013, muy poco, pero va a descender, y hasta el 2018 el crecimiento no va a superar el 1,6%, ¿va a reducirse el desempleo porque va a caer la población activa?. Gravísimo.
  3. El déficit en el 2018 será del 5,6%, el 6,2% en el 2016, lo que significa que España no va a cumplir el nuevo compromiso con la Comisión Europea dando por supuesto que a España se le concedan dos años de margen para alcanzar el 3,0%.
  4. La deuda pública española se va a disparar : el 120% del PIB en el 2018, porque España no va a crecer lo suficiente y va a tener que refinanciar la deuda que ya tiene emitida, y tal vez tenga que llegar a un rescate parcial de su deuda y a un nuevo rescate de su sector bancario, ¿Significará esto que España va quedar como un semiapestado que va a tener dificultades en colocar su deuda?.
  5. Llegados a este punto, en donde cada día que pasa vamos liando más la cosa (incremento de las deudas entrecruzadas entre administraciones públicas y banca) y el volumen de deuda no deja de aumentar y el PIB no deja de encogerse, la deuda es impagable.

Llega el momento de que cada uno asuma sus responsabilidades, y sea realista, deudores y acreedores incluidos. Dar un préstamo comporta un riesgo y durante esta crisis se ha querido “artificialmente” aparentar que el riesgo crédito no existe.
Paralelamente se plantean una lista de consecuencias adicionales:
a) El incumplimiento del déficit va a tener, previsiblemente, otra consecuencia: será prácticamente imposible que España alcance el compromiso al que llegó casi toda la UE: tener un déficit estructural del 0,5% en el 2020; lo que va a suponer que España quede arrinconada, es decir, que quede al margen de los cauces de la Economía europea e internacional.
b) Pero a pesar de ello, y debido a la presión financiera internacional, España se verá forzada a reducir su déficit en lo posible, pero como crecerá en cantidad totalmente insuficiente, caben esperar recortes profundísimos y adicionales en el gasto público.
c) Lo anterior se verá amplificado por el creciente pago de intereses que España deberá afrontar al ir creciendo su deuda pública. Si con una deuda equivalente al 90% en el inicio del 2013 España debe dedicar al pago de intereses más del 25% de su presupuesto de ingresos, ¿qué cantidad deberá afrontar para atender a una deuda que puede ascender al 120% de su PIB?; cantidad que deberá obtener de más recortes al estar la recaudación fiscal estancada y ser, en cualquier caso, insuficiente.
Las posibles soluciones para España sin salir del euro serian; No pagar intereses y carencia en el principal de la deuda pública durante 2-3 años . (Inmediato impacto negativo en los balances de la banca española y Fondo de la Reserva de la seguridad social).
No se destinaría ni un euro de dinero público a salvar a la banca. En los bancos descapitalizados el ajuste de su balance va contra los acreedores, en primer lugar tenedores de deuda (preferentes, subordinadas, etc.), tenedores de deuda senior y en última instancia tenedores de depósitos (probablemente no se deberá llegar hasta aquí). Reducción efectiva del gasto de las administraciones públicas, reducción 10% pensiones, 20% gastos salariales y durante dos años nos ahorramos el pago de intereses) . Con esto probablemente dejaremos de tener déficit primario. Se que lo de reducir las pensiones parece muy bestia, pero primero, los pensionistas han perdido poder adquisitivo por subida de tasas (copago salud), subida IVA, subida IRPF. Segundo, ya va siendo ahora que hablemos de frente y asumamos que el actual sistema de pensiones a medio y largo plazo con la estructura piramidal de población de España no es sostenible.
Incremento de la inversión del Estado. Incremento inversión en educación, clave para nuestro futuro y para evitar la exclusión social.
Reducción impuestos para reactivar el consumo y reducción tasa impositiva en los tramos más bajos de IRPF. Incentivar fiscalmente la inversión que realizan las empresas en activos productivos.
Obligar a la banca a reestructurar los préstamos hipotecarios de hogares que corran riesgo de entrar en impago en lugar de ejecutar las hipotecas, otorgar carencia de 2 años en el pago de intereses y principal.
Obviamente, todo esto se puede realizar si el BCE sigue comprometiéndose a facilitar liquidez a la banca española y la UE y FMI acuerdan un fondo de rescate para el gobierno español.
Si la UE, BCE y FMI no acepta estás condiciones, entonces la única posible salida de la crisis es más drástica para todos incluidos acreedores y comporta una salida de España del Euro y quitas de deudas al estilo argentino.
¿Cabe esperar un segundo rescate total a España? 
El daño que nuestro país es capaz de causar se halla mucho más acotado y es mucho más limitado que hace un año, es decir, los posibles afectados por el daño que España pueda causar se han blindado reduciendo su exposición a España. Lo que sí es esperable para España es un mucho mayor control por parte de los organismos financieros internacionales, un control enorme de la Economía española, a la vez que, en lo social, España se va deshaciendo.
Ya es hora que todos los actores vayamos asumiendo la realidad, España necesita imperiosamente un cambio de gobierno ante la ineficacia manifiesta para la resolución de los problemas de los españoles en un momento critico, sino todos sabemos el camino….el abismo, la España de estos dos últimos años.

2017

Deficiencias de la iniciativa PPAE
  •  Pocos países elegidos. Sólo 41 países han sido clasificados como países pobres altamente endeudados por el Banco Mundial, pero sólo unos pocos se beneficiarán de esta iniciativa (Chad, Liberia, Benin o Myanmar, entre otros, se quedan fuera).
  •  Escaso alivio de la deuda. Los acreedores bilaterales y multilaterales no están cancelando la deuda sino que están aportando dinero para reducirla. Como consecuencia, quieren disminuir al máximo su coste: algunos de los miembros del G-8 y otros países de renta media y alta no han comprometido todavía suficientes recursos para el alivio de la deuda bilateral.
  •  Concepto restringido de sostenibilidad de la deuda. La iniciativa PPAE plantea como sostenibles niveles muy elevados de deuda exterior, mientras que este mismo baremo es mucho más flexible cuando se aplica a los países ricos. No se ha tenido en cuenta que las naciones más pobres afrontan el pago de sus deudas a costa del bienestar de su propia población.
  •  Una espera demasiado larga. Plantear como plazo mínimo entre tres y seis años de reformas económicas es demasiado tiempo para un país empobrecido que cada día que pasa se endeuda más.
  •  Relación con las políticas de ajuste estructural. La iniciativa PPAE exige la aplicación de las políticas de ajuste estructural en los países que necesitan un alivio de su deuda. Estas reformas pueden ser positivas en algunos aspectos, mientras que en otros suponen perpetuar situaciones de pobreza y hambre.
  •  Arbitrariedad en las normas para el alivio de la deuda por parte del Club de París. Este foro fija una fecha límite, a partir de la cual, la deuda contraída no es renegociable, conforme al momento en el que el país deudor en cuestión le solicita por primera vez ayuda (generalmente, en la década de los ochenta). Esta fecha de corte limita en gran medida las posibilidades de reducción de la deuda.”(



Fuentes
Historia del FMI
Setiembre 2004
15 de junio 2004
Deuda Externa Deuda Eterna de España