jueves, 5 de abril de 2018

Formación de un nuevo Oceáno en Africa




18 de Marzo  2018



  18 de marzo 2018.- En Kenia, la carretera que une Nairobi con Narok afectada por grieta que se abrió, afectando a la población de Mai Mahiu ubicado al suroeste de Kenia a 50 km de Nairobi, a consecuencias de sismos, inundaciones e intensas lluvias. Es una inmensa grieta afectando al Cuerno de África, el cual se esta separando del continente Africano, esta relacionada con la falla tectóncia del Valle del Rift de África Oriental, el Valle se extiende más de 3,000 km en declaraciones de la Geóloga Lucía Pérez Díaz, desde el Golfo del Edén en el norte hasta Zimbabue en el sur, dividiendo la placa africana en dos partes iguales, la Placa Somalí y la Placa Nubia.Esta actividad a lo largo de la rama oriental del Valle del Rift, corre a lo largo de Etiopía, Kenia y Tanzania, se evidencio cuando la gran fisura apareció repentinamente en el suroeste de Kenia. Este RIFT es único en el planeta porque permite observar las diferentes etapas de la fisuración en forma directa. La científica indica que la fractura comenzó en la región de Afar, al norte de Etiopía, hace unos 30 millones de años.Desde ese tiempo se esta prolongando la grieta hacia el sur, rumbo a Zimbabue, a un promedio de entre 2,5 y 5 centímetros por año.

Al 2018 la capa litosfera en Afar se ha reducido hasta el punto de ruptura completa. Un nuevo océano comenzará a formarse cuando se quiebre y en un período de millones de años, el lecho marino avanzará a lo largo de toda la grieta, se formara una isla en el Océano Indico con partes de Etiopía y Somalia con el Cuerno de África.

Por estas grietas se puede proyectar el inicio de la formación de un nuevo océano, dividiendo a África en dos.

Fuente
web bbc.com


Marzo 2006.-Según los geólogos de la Universidad de Addis Abeba la tierra se está hundiendo en el llamado Triángulo de Afar, situado en el Cuerno de África, justo al norte de la ciudad de Djibouti. Ellos mismos fueron testigos del hecho, algo que normalmente tarda miles de años en ocurrir y que ahora está sucediendo a gran velocidad.




 
Se trata de los primeros pasos en la formación de un nuevo océano que con el paso del tiempo, algunos miles de años, acabará por partir el continente africano en dos. De momento el suelo se ha hundido más de 100 metros en algunas zonas y los científicos están aterrorizados por lo que pueda pasar.

La zona es una conjunción de tres placas tectónicas y tiene actividad volcánica frecuente así como movimientos de tierra, que ahora son más seguidos. Cada vez aparecen más grietas y hundimientos, algunos liberando humaredas de hasta 400 grados de temperatura, y se puede oír el sonido del magma burbujeando en el fondo.






Una fisura de 56 kilómetros en el desierto de Etiopía probablemente se convertirá finalmente en un nuevo océano, según confirman unos investigadores.

La grieta, de seis metros de anchura en algunos puntos, se abrió en 2005 y algunos geólogos creían que generaría un nuevo océano. Pero esta visión era controvertida, y la fisura no había sido bien estudiada
Un nuevo estudio que implica a un equipo internacional de científicos y del que se informa en la revista Geophysical Research Letters encuentra que el proceso de creación de la fisura es casi idéntico a lo que pasa en el fondo de los océanos, indicación de que habrá un mar futuro en la región.

La misma actividad de fisura está lentamente partiendo en Mar Rojo también.

Usando datos sísmicos recientemente recopilados de 2005, los investigadores reconstruyeron el evento para demostrar que la fisura abrió por completo sus 56 kilómetros en apenas unos días. Dabbahu, un volcán al norte de la fisura, estalló primero, entonces el magma fluyó a través del centro del área de la fisura y comenzó a “abrir” la fisura en ambas direcciones, según explican los investigadores en unas declaraciones.

“Sabemos que las crestas oceánicas se crean por una intrusión similar del magma en una fisura, pero nunca supimos que una enorme longitud de la cadena podría romperse a la vez como en este caso”, dijo Cindy Ebinger, profesora de ciencias ambientales y terrestres en la Universidad de Rochester y coautora del estudio.

Los resultados demuestran que los límites volcánicos altamente activos a lo largo de los bordes de las placas tectónicas pueden romperse súbitamente en grandes secciones, en lugar de en trozos pequeños, como mantiene la teoría principal. Y unos eventos tan súbitos a gran escala en tierra suponen una amenaza mucho más seria para las poblaciones que viven cerca de la fisura que si fueran eventos menores, dijo Ebinger.


 

“La clave de este estudio es aprender que lo que sucede en Etiopía es lo que está pasando en el fondo del océano donde, para nosotros, es casi imposible ir”, dice Ebinger. “Sabíamos que de poder establecer esto, entonces Etiopía sería un lugar único y fantástico como laboratorio de crestas oceánicas. Debido a la colaboración transfronteriza sin precedentes tras esta investigación, ahora sabemos que la respuesta es sí, es análogo”.

 
Las placas africana y arábiga se encuentran en el remoto desierto de Afar en el norte de Etiopía y han estado separándose en un proceso de fisura — a una velocidad de menos de 2,5 centímetros por año — durante los últimos 30 millones de años. Esta fisura formó en la depresión de Afar de 300 km y el Mar Rojo. La idea es que el Mar Rojo finalmente se filtrará a un nuevo mar en unos millones de años. El nuevo océano conectará el Mar Rojo con el Golfo de Aden, un brazo del Mar de Arabia entre Yemen en la Península Arábiga y Somalia al este de África.

Atalay Ayele, profesor en la Universidad de Addis Abeba en Etiopía, lideró la investigación, recopilando datos sísmicos con ayuda de la vecina Eritrea y Ghebrebrhan Ogubazghi, profesor en el Instituto Tecnológico Eritreo, y de Yemen con la ayuda de Jamal Sholan del Centro de Observación Sismológica Nacional de Yemen. 

Fuente
Archivo 
Marzo 2006
Brujula Verde